Hoy, fiesta de San Pedro Nolasco, les regalo este mango en forma de canción: "Tú puedes"...
6 de mayo de 2013
4 de mayo de 2013
Hemos trabajado el Espíritu Santo y nosotros
En el relato que hemos escuchado hoy
de los Hechos de los Apóstoles, ante el conflicto que tienen los primeros
cristianos ante las obligaciones y normas judías que deben cumplir los gentiles,
terminan diciendo los Apóstoles: “hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros”.
¡Qué frase tan sencilla y con tanto contenido!
La afirmación que hacen los
responsables de las primeras comunidades encierra una teología fundamental y
básica que no siempre sabemos poner en práctica.
Me explico: cuando tenemos que tomar
decisiones importantes en la vida, solemos reaccionar de dos formas:
Unos piensan en solucionar las cosas
con sus solas fuerzas, se creen todo-poderosos, autosuficientes y se olvidan de
Dios. Luego cuando las cosas no salen como ellos esperaban o querían es cuando
se acuerdan de Dios y le echan las culpas de todo.
Y otros, sin embargo, confían todo en
Dios. Cuando tienen problemas o cuestiones que resolver miran al cielo
esperando que Dios actúe. Por ejemplo cuando uno tiene exámenes o tiene que
realizar un proyecto complicado en su trabajo encendemos una vela o le rezamos
insistentemente a algún santo que nos ayude. Pero nos olvidamos de estudiar o
de realizar bien el proyecto. Evidentemente que Dios no nos resuelve las cosas,
si nosotros no movemos un dedo.
Lo ideal es unir ambas posturas: confiar en que
Dios nos va a ayudar y saber que nosotros debemos esforzarnos para conseguir
los objetivos que se nos plantean en la vida. Así estaremos actuando igual que
lo que decían aquellos primeros discípulos: “hemos decidido el Espíritu Santo y
nosotros” o mejor dicho “hemos trabajado el Espíritu Santo y nosotros”.
30 de abril de 2013
Manos a los libros, y no al dinero
Por ejemplo debería haber una "Feria de la Escuela", donde se promueva tener mayor calidad educativa, en donde los muchachos no tengan que estar en una escuela donde el suelo es de tierra, el techo tiene abundantes goteras y los profesores tengan más faltas de ortografía que los alumnos; se podría organizar también una "Feria de la Dignidad", para hacer que los profesores (los que lo merezcan, claro) reciban sueldos dignos; también podría organizarse una "Feria de la Honestidad", donde el Gobierno no malgaste el dinero para Educación en otras cuestiones; quizá vendría bien una "Feria de la Niñez", para que en lugar de estar muchos niños por las calles sacando brillo a zapatos ajenos, vendiendo fruta o limpiando vidrios (parabrisas), pudieran tener una oportunidad para jugar e ir a la escuela. Se me ocurre que se debería organizar una "Feria de la Limpieza" en donde se fomente el orden y la limpieza y no ocurra como yo he visto en esta Feria del Libro: contenedores llenos de basura que nadie recoge. Y lo más curioso es que a 10 metros estaban repartiendo brochures con el siguiente slogan: "Reclicla, Reduce, Reusa".
De verdad, que no quiero reprochar absolutamente nada a los organizadores de la Feria del Libro. Creo que en su conjunto está bien ideada, y tiene una oferta sugerente. Pero, sinceramente de qué sirve dicha Feria si no va acompañada de "otras Ferias" también importantes.
Es bonito ver cada día cantidad de escolares paseando por la Feria, parando en cada puesto y ojeando libros. Pero la gran mayoría de ellos en sus casas sus papás no disponen de dinero suficiente para comprarles un buen libro, porque primero tienen que pensar en comer, evidentemente. Además, muchos de estos niños y niñas que pasean a diario por la Feria no disponen en sus escuelas de una biblioteca mínimamente equipada para responder a las necesidades de sus alumnos.
Voy a poner un ejemplo claro y rotundo: al lado de nuestra Parroquia hay un edificio que llaman "Biblioteca" y si pasas allí ves de todo menos libros. ¡Qué curioso! ¿Será que cuando hicieron el edificio se quedaron sin recursos económicos y no les dio el presupuesto para comprar los libros? ¿Será que lo que interesa es la fachada, el título y lo de dentro no le importa a nadie? ¿Será que el concepto de biblioteca que tienen nuestros políticos es distinto al que tenemos el resto de los ciudadanos? -Desconozco la respuesta a estos interrogantes, pero lo que está claro es que hay una biblioteca -así llamada- vacía de libros.
No quisiera pensar mal, pero tal vez esta Feria del Libro en el fondo tenga mucho de Feria y poco de Libro. Mucho paseo, mucho entretenimiento, mucho regalito, muchos brochures, muchos marca-páginas, pero luego más nada. Quizá, sin darse cuenta o con intención, están dando al pueblo lo que los romanos daban en llamar "pan y circo": comida para que la gente tenga el estómago lleno, y espectáculo para tenerlos entretenidos y distraídos.
Quizá me equivoque, pero en este país se lee poco. Ojalá y esta Feria que se repite todos los años fomente ese entusiasmo por la lectura, aunque no nos olvidemos que se deberían celebrar "otras Ferias" tan necesarias como la del Libro.
El slogan de este año de la Feria es muy bonito: "manos a los libros". ¿Escucharon bien, queridos amigos políticos? Manos a los libros, y no al dinero.
27 de abril de 2013
Nos amamos
¿Cuántas veces nos han dicho o hemos
dicho: “te amo”? Se lo dicen los novios (sobre todo cuando están empezando la
relación, porque hay que “conquistar al otro”), se lo dicen los papás a los
hijos (probablemente mucho más que los hijos a los padres), se lo dicen dos
amigas o dos amigos (o aunque no se lo digan, al menos lo piensan).
Y Jesús también se lo dice a sus
discípulos: “ámense, como yo les amo a ustedes”. Jesús les amaba mucho
realmente, porque incluso fue capaz de dar la vida por ellos.
Pero además, les invita a que se amen
entre ellos, que se quieran para que de esa forma la gente les reconozca como
verdaderos discípulos del maestro.
¿Ustedes creen que los discípulos no
eran distintos? Claro que sí, cada uno de su padre y de su madre: unos
pescadores, otros recaudadores de impuestos, otros celotes; unos eran jóvenes y
otros mayores; unos tenían un carácter fuerte y otros más bien eran dóciles. Y
Jesús les pide que se quieran, que se amen los unos a los otros.
¿Se piensan ustedes que los primeros
discípulos no tuvieron sus discusiones, sus enfrentamientos suaves y formas
distintas de ver las cosas? Claro que sí, pero supieron entenderse, ceder y
estar abiertos, porque en el fondo había ese amor del que les habló Jesús.
Hoy también en la Iglesia estamos gente muy
distinta, cada uno de nuestro padre y nuestra madre, pero ojalá y podamos
entendernos y ceder en nuestras posturas mentales. Eso significará que hay amor
entre nosotros, tal y como lo quería Jesús.
23 de abril de 2013
Un Mango para "los hombres de colmado"
Hoy salí con el carro de casa. En el trayecto hacia el lugar donde iba, pasé por varios colmados. Y en todos la misma o similar situación: 3 ó 4 hombres sentados en la puerta, contemplando el paisaje, hablando a gritos (porque así es que ellos se cargan de razones) y sacando pecho (como auténticos pavos reales). De vez en cuando la conversación se cortaba y se hacía silencio al pasar una muchacha linda. Y muchos andaban también con la mano ocupada sujetando una botella de ron o cerveza. No es la primera vez (ni será la última) en que veo este panorama, pero en esta ocasión como que me ha indignado un poco, y por eso les dedico a todos ellos esta mango sabroso.
Eran las 10,30 de la mañana y ya estaban ahí celebrando el qué, porque no creo que estuvieran celebrando la victoria de su equipo de béisbol ni estuvieran festejando el cumpleaños de alguno de ellos, ni descansando y refrescándose un poco después de una dura jornada de trabajo. No, señor, no. Ellos estaban ahí porque probablemente es lo único que saben hacer, porque su vida se reduce a eso y poco más.
Mientras que ellos están ahí disfrutando y gastando el dinero, sus esposas están en el trabajo buscando un sueldecito, o limpiando y cocinando en casa para ahorrar lo poco que ganan. Mientras ellos están ahí, sus hijos están en la escuela dando ejemplo a su papá de que en la vida hay que esforzarse. Mientras que ellos están en el colmado "derrochando energía" su casa se cae a pedazos y las paredes están reclamando una mano de pintura.
En el fondo esta situación refleja una vez más el machismo que impera en este país, donde un gran porcentaje de mujeres son las que levantan a sus familias y hacen que sus hijos sean algo en la vida. Menos mal que algunas doñas inteligentes botan de sus casas a esos vagos, pero hay muchas otras que no se atreven, que viven atemorizadas y sometidas.
Lo que más me ha sorprendido y molestado de todo es que muchos de ellos eran bien jóvenes. ¿Cómo puede crecer un país con esas "piezas de museo"? ¿cómo puede prosperar una nación con esas "estatuas de adorno"? ¿cómo puede vivir una familia con esos "personajes de ficción"? Bien es cierto que hay dos cosas que crecen considerablemente en este caso: la vagancia y los ingresos económicos de las fábricas de ron y cerveza.
Quizá muchos de ellos son víctimas de una sociedad que da pocas oportunidades, que ofrece sueldos bajos y denigrantes. Quizá muchos de ellos no se esfuerzan porque reciben por otro lado algún sueldecito camuflado de algún partido político (sueldos botella, llaman en Rep. Dominicana). Pero eso no justifica esta situación
Queridos "hombres de colmado", sean un poco más inteligentes y más humanos. Y si no quieren trabajar o no pueden trabajar, al menos no salgan a la calle a pasear o refrescar su vagancia en el colmado.
Mujeres que soportan a esos vagos, ni un minuto más. No es posible que ustedes quieran y estén enamoradas de un hombre así. Eso es imposible. Les propongo que apliquen la frase de San Pablo: "el que no trabaje que no coma".
20 de abril de 2013
Un Pastor y muchas Ovejas
La figura del Pastor es una de las más
repetidas en el Evangelio por Jesús. Continuamente Él se pone como pastor y nos
trata a todos los demás como ovejas.
Se ve que eran muchos los pastores que
le seguían y por eso utilizaba esa comparación para hablar de Él y de nosotros.
Lo interesante del tema es que el
único y verdadero Pastor es Él, y las ovejas somos muchas, tantas que es
difícil de contabilizar. Eso hace que Jesús tenga mucho, pero que mucho
trabajo, porque algunas ovejas son fáciles de llevar pero otras son rebeldes y
respondonas. Incluso alguna oveja se convierte en cabrito o cabrita en más de
una ocasión.
Por eso, les invito a que hagamos lo
más fácil y llevadero el trabajo de Pastor a Jesús. ¿Cómo? Muy sencillo:
- - Siendo dóciles a su voluntad, escuchando atentamente su Palabra y dejándonos llevar por Él.
- - Compartiendo con las demás ovejas el pasto, el alimento y nuestra vida; no pisándonos y haciéndonos daño.
- - Buscando junto al Pastor a aquellas ovejas que andan despistadas y perdidas.
- - Llamando con nuestro “balido” a otras ovejas que quieran ser de este mismo rebaño.
- - Dando “buena leche”, y no “mala leche”, con la que se pueda hacer un buen queso o un yogurt que cualquiera pueda tomar.
Para Jesús sería más fácil ser un Buen
Pastor, si nosotros somos Buenas Ovejas.
16 de abril de 2013
Llamar a cada uno por su nombre
En mi recorrido como catequista o acompañante de catequistas, siempre me pareció fundamental saber y conocer el nombre de los niños, pero cuando llegué aquí a Rep. Dominicana se me complicó la historia porque hay de cada nombre que hay que hacer un curso previo para entender algunos nombres y saber cómo se escriben.
Revisando en la Biblia he recordado que Dios siempre llama a cada uno por su nombre, especialmente cuando tiene una misión preparada para alguien. Además en el relato de la creación, cada vez que Dios crea algo, lo nombra y queda hecho.
Algo así podría ocurrir entre nosotros, cada vez que dijéramos el nombre de alguien que surgiera en él o en ella una nueva creación, una recreación, una renovación que viene de parte de Dios.
Mangantes, les invito a hacer el esfuerzo de llamar a cada uno por su nombre, porque de esa forma estamos dando vida a otras personas.
13 de abril de 2013
El mismo Pedro
No hace muchos días celebrábamos la
Semana Santa y contemplábamos con dolor y sufrimiento la Pasión y Muerte de
Jesús. Algunos (la mayoría) lo abandonaron y dejaron solo. Unos huyeron por
miedo, otros por cobardía, otros por traición. Pero el caso más conocido quizá
es el de Pedro que le niega tres veces y dice no conocer al Maestro.
Aquella escena de Pedro negando al
Mesías y su vinculación con él nos desorientó y desmontó la imagen que teníamos
de Pedro.
Pero hoy en el evangelio, después que
los discípulos hacen “su faena” se encuentran con el Señor resucitado y el
diálogo que se establece entre Jesús y Pedro es muy interesante, porque el
Resucitado pregunta por tres veces a Pedro si le ama. Igual que Pedro le negó
cuando Jesús fue ajusticiado y condenado, ahora dice no solo que le conoce sino
que le ama.
Ante la respuesta de Pedro, Jesús le
invita a apacentar a las ovejas. Si antes Pedro fue cobarde, ahora se demuestra
valiente. Si antes renegó de Jesús, ahora reafirma su compromiso con Él. Si
antes huía de la amistad con Cristo, ahora dice que le ama.
Todo ese diálogo en el fondo busca
hacernos descubrir la importancia y transcendencia que Pedro tuvo en las
primeras comunidades y su papel como sucesor de Cristo en la andadura de los
primeros cristianos.
Hoy también Jesús nos pregunta a cada: “¿Me amas?”
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