¿Has veraneado alguna vez en República Dominicana? ¿Te has paseado alguna vez por las playas de Punta Cana, Playa Bávaro o Puerto Plata?
Tal vez sí, tal vez no. Pero seguro que si escuchas hablar del Caribe vienen a tu mente palabras como: fiesta, baile, sexo, playas, sol, relax, descanso, todo-incluido...
Y es que no es para menos. Eso es lo que nos venden las agencias de viajes. Y lo mejor de todo: "todo muy barato".
Estamos en el mes de febrero, mes de la patria. Por eso, quiero compartir otras palabras que a mí me sugiere República Dominicana. Unas más agradables y otras no tanto, pero es lo que veo, lo que siento y lo que creo:
- Buena gente, generosa, sensible...
- Corrupción en la política, mentira, engaño, fraude, abuso del pueblo...
- Apagones, falta de luz,
- Machismo, mucho machismo
- Madres"todoterreno"
- Fe, Dios...
- Violencia, droga, mafia, Tigueres, inseguridad...
- Ignorancia, analfabetismo, falta de oportunidades, escuelas sin dignidad...
- Alegría, sonrisa, dientes blancos...
- Basura, basura y basura...
- Salarios muy bajos, explotación, falta de oportunidades...
- Buena música, buenos músicos, sentido del ritmo...
- Sol, agua, campo... y buena fruta.
- Pobreza y riqueza...
Si vives acá, tal vez tú veas otras cosas. Compártelas, mangante...
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20 de febrero de 2015
3 de diciembre de 2014
Arriba, abajo, a un lado y al otro
Pero más allá de la señal de la cruz, esta coreografía nos recuerda hacia dónde tiene que orientarse nuestra vida:
- Hacia arriba: allí está Dios, en lo alto, viéndonos, apoyándonos, sosteniéndonos...
- Hacia abajo: allí están los pobres, los humillados, los últimos...
- Hacia un lado y hacia otro: allí nos encontramos con nuestros hermanos de comunidad, personas como nosotros que nos acompañan y ayudan a caminar...
Desde ahora, mangante, ya sabes dónde están las cosas importantes de la vida: "arriba, abajo, a un lado y a otro".
25 de noviembre de 2014
En Misa: sordos, ciegos y mudos
Probablemente aquel señor tenía frío y no quiso quitarse las orejeras para que no se le congelasen las orejas. De todos modos aquella situación me llevó a reflexionar que hay algunos cristianos que, aunque no se nos ven las orejeras, en el fondo estamos en Misa con los oídos taponados, que tenemos tanta cera en los oídos que somos incapaces de escuchar la Palabra de Dios, de dejarnos transformar por ella, de interrogarnos ni siquiera un poco nuestro estilo de vida. "Por un oído nos entra y por otro nos sale" -que diría el refrán. Son cristianos sordos.
Siguiendo con la reflexión, también nos encontramos con otras personas que vienen a Misa con los ojos tapados, que son incapaces de mirar a las personas que tienen a su lado, que les importa un comino la comunidad. Son personas que solo se miran a sí mismos y que les molesta cualquier creatividad, novedad o gesto que se realiza en Misa y que le implique moverse ni siquiera un centímetro de su banco. Son cristianos ciegos.
Y también hay otros cristianos que vienen a Misa con la boca tapada: que no responden o lo hacen de mala gana; que no cantan; que no participan... Personas que tienen los músculos de la boca agarrotados. Y esos son los que luego se quejan diciendo que la Misa es un rollo, que no hay quien aguante, que es insoportable. Son cristianos mudos.
Me viene a la mente aquel dibujo de los tres monos: uno se tapa los oídos, otro los ojos y otro la boca.
Si te sientes identificado con uno de estos tres tipos de actitudes, deja ya de ser un "mono cristiano".
18 de octubre de 2014
Renace la alegría
En este fin de semana estamos celebrando el DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones). Hay años en los que esta fecha nos trae lemas extraños, rebuscados y demasiado filosóficos. Pero en esta ocasión no es así, al decirnos: "Renace la alegría".
Cuando vi por primera vez el cartel, con esos rostros sonrientes y esa frase tan clara y sugerente, dije: "es verdad, la presencia de un misionero suele ser causa de alegría". Y así lo he vivido yo durante los años que he estado en Santo Domingo. He sentido cómo a través de la Fundación Niños Limpiabotas La Merced, las Misas, el Sacramento de la Reconciliación, la visita a los enfermos, la catequesis de niños, la pastoral Familiar o el Corito Chichigua he conseguido despertar la alegría en muchos rostros. Y lo más interesante de todo es que no soy yo quien brilla, no soy yo quien despierta esa alegría, sino el Evangelio de Jesús que sana a los enfermos, da alegría a los tristes, consuelo a los afligidos y libertad a los cautivos.
Al leer este lema muchos se pensarán que la alegría sólo renace de un lado, que sólo los que entran en contacto con nosotros los misioneros sienten alegría, y no es así. Esa felicidad es recíproca, sí. Soy yo quien he visto renacer en mí la alegría, al compartir la vida con tanta gente buena, que cree en Dios y te contagia esa fe. Soy yo quien siente esa felicidad de estar al lado de los más necesitados.
Hace poco un amigo de mi pueblo me decía: "Santi, no te canses de sonreír y compartir esa alegría que llevas dentro y que siempre compartes con nosotros, porque realmente es contagiosa".
Hoy, Día del DOMUND, quiero dar gracias a Dios porque "me utiliza" para ser fuente de alegría, porque se ha fijado en mí para ser misionero. Pero sobre todo quiero darle gracias porque, cuando llegué a Santo Domingo pensaba que iba a salvar y ayudar a mucha gente, y sin embargo soy yo quien ha encontrado la salvación y la ayuda al lado de estas personas.
Querido mangante, te invito a sonreír y compartir también con los demás la alegría que llevas dentro.
30 de agosto de 2014
Con la cruz de cada día
Ya sabemos que las cosas del mundo van por un lado y las cosas de Dios por otro. Mientras que el mundo nos presenta que los ricos son los más felices, Jesús nos recuerda que Dios está más cerca de los pobres. Mientras que el mundo te invita a sobresalir por encima de los demás, Jesús nos recuerda que hay que ser humildes. Mientras que el mundo nos ofrece la guerra como solución a los problemas humanos, Jesús nos invita a trabajar por la paz y la justicia. Mientras los muros y fronteras de los países se cierran cada vez más, Jesús nos muestra que hay que acoger a los extranjeros y ofrecerles lo que tenemos...
Y en el evangelio de este domingo nos encontramos otro claro ejemplo de que las cosas del mundo y de Dios van por caminos distintos. Normalmente se nos vende una vida fácil, llena de comodidades, de lujo, de bienestar. Y Jesús nos muestra una vida de sacrificio, de lucha diaria, de sufrimiento y de cruz.
Ya Jesús estaba percibiendo que su mensaje era molesto para los gobernantes políticos y religiosos de su época y presupone que su vida puede acabar en la cruz. Él acepta esa cruz, esa aparente derrota porque sabe que al final Dios se lo recompensará.
Creer en Dios no está de moda. Muchos tenemos que aguantar la burla en nuestra familia, en el trabajo, en los medios de comunicación... Quizá en muchas ocasiones queremos tirar la toalla, nos da vergüenza decir que creemos en Dios, que vamos a Misa o rezamos cada día a Dios. Jesús también fue perseguido y criticado, como hemos escuchado en el Evangelio, pero supo cargar con su cruz y aceptar los sufrimientos.
Ojalá y podamos cargar también nosotros con las cruces de cada día. Ojalá y sepamos aceptar las cosas buenas y las no tan buenas que cada día nos encontramos. Recordemos que Dios nos recompensará todos los esfuerzos y sacrificios.
2 de agosto de 2014
Panes, peces y algo más
El relato de la multiplicación de los panes y los peces que en este domingo nos ofrece la liturgia, nos recuerda que por desgracia nuestro mundo está mal repartido y que hay unos pocos que tienen muchos panes y muchos peces y hay muchos que casi no tienen panes ni peces para saciar el hambre. Jesús multiplicó los 5 panes y los 2 peces e hizo que todas aquellas personas pudieran comer.
Pero Jesús no multiplicó solamente los panes y los peces, más bien lo que multiplicó fueron los deseos y voluntades de compartir de aquellas personas que le seguían.
Y hoy en día todos tenemos claro que el mundo está mal repartido, que hay muchas personas que pasan hambre, que continuamente nos encontramos con injusticias, pero nos falta voluntad para compartir y auténticos deseos de cambiar todo eso. ¿Por qué? Porque la mayoría de nosotros estamos bien instalados, bien acomodados, y gracias a Dios tenemos lo más básico para vivir.
La voluntad y el deseo de cambiar las cosas no es algo que se improvisa, sino algo que hay que formar y moldear poco a poco. Es verdad que no vamos a cambiar las estructuras sociales de la noche a la mañana, pero podemos ir moldeando las estructuras mentales de los más pequeños, educándolos y formándolos en una auténtica justicia, solidaridad y generosidad.
Quizá eso sirva para que algún día haya panes y peces para todos, y hasta sobre... como ocurrió en aquel descampado en el que Jesús dio de comer a tanta gente.
24 de mayo de 2014
Jesús es como una madre
En este domingo Jesús nos dice en el Evangelio que no nos dejará huérfanos. Una frase que dicha en este día en que celebramos el Día de las Madres adquiere un sentido especial.
Tener una mamá que te quiere y que te educa, que te mima y te corrige, que te orienta y te da libertad, que te abraza y te da ánimos, que te echa boches con cariño, que se preocupa por ti, que sabe cuando andas por buenos o por malos caminos... eso no tiene precio. Querer regalar a tu mamá algo en este día será siempre una ridiculez al lado de todo lo bueno que nuestras madres nos dan cada día.
Precisamente yo ayer estuve visitando el cementerio de mi pueblo y estuve junto a la tumba de mi madre y pude recordar muchos momentos vividos con ella. Siempre que voy allí me pongo triste porque me siento huérfano de madre y la extraño mucho. Pero al mismo tiempo me siento feliz porque he tenido la suerte de tener una madre comprensiva, preocupada por mí y que me ha dado siempre lo mejor.
Hoy al escuchar a Jesús decir que no nos dejará huérfanos me lleno de alegría porque lo mismo que recibimos de una madre lo recibimos también de Dios. Lo mismo que una madre hace por sus hijos, hace Dios con nosotros.
Feliz Día de las Madres.
Gracias, Jesús, porque en el fondo eres como una madre.
20 de abril de 2014
Domingo de resurrección: Señor, hoy te vi al amanecer
Hoy es Domingo de Resurrección y he decidido levantarme pronto. Realmente me gusta muy poco madrugar, pero hoy tenía un motivo especial: quería sentir la misma emoción que sintieron las mujeres que acudieron al sepulcro de Jesús y vieron la tumba vacía. Quería ver amanecer. Siempre me ha parecido una experiencia única. Así que puse el despertador y de un pronto me levanté de la cama y me subí al tejado de mi casa.
Y con los primeros rayos del sol te he visto, Señor, asomándote de puntillas a los tejados, alumbrando las casas de las personas que viven a mi alrededor, personas con pocos recursos, muy humildes, pero muy humanas.
Y te vi también cuando los árboles de la calle se movían al son del viento, como festejando y bailando que comenzaba un nuevo día.
Y te vi pasar también, Señor, en la señora que medio dormida, presurosa y sonriente marchaba por la calle camino hacia la Iglesia para celebrar tu Resurrección.
Y te vi en los caminantes que cada día madrugan para hacer ejercicio y comenzar el día "con salud".
Y te escuché en los pájaros que trinaban y adornaban la mañana con sus melodías.
Y te vi en una chichigua que a lo lejos se veía volar. Quizá un niño, quizá un adulto, que también se había levantado como yo para celebrar tu resurrección y que de esa manera quería anunciarlo a toda la ciudad.
Y te vi en las bombillas que alumbran la calle y que hoy parecía que no querían apagarse, porque también querían recibirte al amanecer.
Señor, hoy quise amanecer contigo y vivir de cerca tu Resurrección, llenarme de tu vida y sentir tu luz.
Por cierto, mangantes, hoy también desayuné muy tranquilo, con todo el tiempo del mundo, sin prisa, saboreando cada bocado y sintiéndome feliz porque Cristo, un año más, ha resucitado.
¡FELIZ PASCUA A TODOS!
18 de abril de 2014
Viernes Santo: Señor, hoy te vi en la basura
Hoy, Viernes Santo, las calles de la ciudad estaban desiertas, no veías a nadie, casi no había carros circulando, se respiraba silencio y paz...
Tan solo vi a un señor, sucio, desarreglado, despeinado, con la ropa desgastada y rota, que llevaba una funda de plástico cargada en sus hombros... En un momento de su andadura observé que se paraba y en un cubo grande de basura adentraba primero su cabeza, luego sus brazos y finalmente casi todo su cuerpo hasta la cintura. Sin ninguna duda estaba buscando algo: ¿comida? ¿ropa? ¿algo de valor para venderlo?...
Y descubrí que ahí estaba Dios, en ese basurero, en ese hombre que buscaba algo para poder sobrevivir. Y estábamos también cada uno de nosotros buscándote, como ese hombre, Señor. Porque tú no habitas en los palacios, tú estás en las casas de los pobres; tú no vas adornado de joyas y ropa cara, tú vistes de forma sencilla; tú no necesitas muchas cosas para el camino, tú te despojas de todo; tú no participas de grandes banquetes, tú te sientas a comer en una mesa humilde...
Hoy vamos a las iglesias a vivir tu Pasión y tu Muerte, también salimos a las calles para "procesionar contigo" y quizá Tú no estés ahí, porque estás en los basureros, a las afueras de la ciudad, donde viven los ignorantes, los pobres, los enfermos, los que huelen mal, los que no saben leer ni escribir, los que no tienen trabajo...
17 de abril de 2014
Jueves Santo: vi a Dios en una cama
En estos días de Semana Santa estoy dando Ejercicios Espirituales a las religiosas Mercedarias de la Caridad, y hoy he vivido uno de los momentos más emocionantes y tiernos de mi vida.
Al terminar la Celebración de la Última Cena, las hermanas y yo hemos hecho una pequeña procesión con el Santísimo. En dicha procesión hemos hecho dos paradas, en dos habitaciones de dos hermanas que por su enfermedad están ya encamadas.
El encuentro con una de ellas ha sido especialmente emotivo. Ella tiene Alzheimer y a veces "no se entera de la cosas", pero de vez en cuando da lecciones de cordura y de fe. Y hoy ha sido uno de esos días. Cuando la visitamos con el Santísimo, ella, que tenía una muñeca en sus manos, la soltó y abrazó con cariño la custodia, la besó y se unió a todas las hermanas cantando. Después le dije que le dijera algo bonito a Dios y me dijo, con dos lágrimas en los ojos, que no podía, que estaba emocionada.
Me llené también de emoción junto a ella (sé que alguna hermana también se emocionó) y tuve que contener las lágrimas porque realmente aquel gesto de ella me ayudó a descubrir a Dios en el Santísimo y en aquella hermana postrada.
Cuando volvía a casa en el carro, venía pensando en aquel momento maravilloso que había vivido, y pensaba: ¿Será que ella, con su Alzheimer, tiene mayor capacidad para "ver y hacernos ver a Dios"? -Probablemente.
Gracias, Señor, por haberte hecho hoy presente en el Sacramento del altar, y estar también en la cama de esta hermana Mercedaria.
Hoy quiero adorar tu Cuerpo y Sangre, Señor. Hoy quiero adorarte en la cama de esta hermana mercedaria donde te he visto claramente.
12 de abril de 2014
Palabras para la Semana Santa
Hermanos
y hermanas, hoy estamos comenzando la semana principal para los cristianos: la
Semana Santa. Durante estos días vamos a acompañar a Jesús en los diferentes
momentos de su Pasión, Muerte y Resurrección.
Cada día vamos a tener la oportunidad de reflexionar entorno
a lo que vivió Jesús. Por eso, sin grandes discurso, y con el solo deseo de
despertar el interés ayudarnos a acercarnos poco a poco a lo que vamos a
celebrar, les ofrezco algunas palabras que serán claves en estos días:
JUEVES SANTO: Última Cena, pan y vino, compartir,
solidaridad, amor fraterno, oración, Cuerpo y Sangre de Jesús, Pascua judía, mesa
redonda, comunidad de discípulos, encuentro…
VIERNES SANTO: Pasión, dolor, frustración,
traición, muerte, sufrimiento, cruz, entrega por la Humanidad…
SÁBADO SANTO: Silencio, duda, espera, incertidumbre,
espectación, desorientación, abandono, vuelta atrás, búsqueda…
5 de abril de 2014
Dando vida
Estamos acostumbrados a ver a Jesús predicando, curando a los
enfermos, yendo de un pueblo a otro con sus discípulos… y hoy lo contemplamos
resucitando a un muerto: su amigo Lázaro
Escuchar este evangelio en este tiempo de Cuaresma puede llamarnos
la atención, porque realmente cuando hay que hablar de vida y resurrección es
en el tiempo de Pascua. Pero este 5º Domingo de Cuaresma es un anticipo de lo
que será la celebración de la Pascua, donde a través de este relato se nos
expresa que para nacer hay que morir, que para resucitar hay que primero hay
que perder la vida.
El encuentro de Jesús con su amigo Lázaro ya muerto supuso
para Jesús un momento trágico y duro. Hasta dos veces nos dije el evangelista
que Jesús estaba llorando. Y es que eso demuestra que realmente Jesús le quería
y sentía un cariño especial por Lázaro.
Lo que hace Jesús en esta ocasión es demostrarnos que Él nos
puede dar vida, que en la oscuridad Él es luz y en la muerte Él es vida. Lo que
hace con Lázaro que es su amigo, lo hace cada día con nosotros a quien también
nos brinda su amistad.
Por eso, a nosotros se nos pide
dar vida también, ser generadores y portadores de vida e ir regalando alegría y
felicidad a nuestro alrededor.
2 de marzo de 2014
Para vivir tranquilos
No anden agobiados ni preocupados, dice Jesús en el evangelio
de este domingo. Y mientras nosotros vamos de acá para allá, con prisa,
nerviosos, angustiados, con prisa y tan afanados que nos olvidamos de vivir la
vida.
Los quehaceres cotidianos, el trabajo, la familia, los hijos,
los gastos diarios… muchas veces nos hacen vivir estresados y no nos permiten
disfrutar de las cosas buenas que tiene la vida. Por eso, les propongo realizar
algunas cosas que nos ayuden a vivir con menos estrés y más al “estilo de
Jesús”:
- Vete un día a pasarlo con tu familia: a un parque, a un centro comercial, a la zona colonial, a la playa…
- Visita a los familiares del campo: los primos, los abuelos, los tíos… y comparte con tus seres queridos el tiempo que muchas veces no puedes darles en la semana.
- Sal a pasear solito… Camina y camina, sin prisa, sin rumbo, donde los pies te lleven, donde te apetezca.
- Lee un libro que te ayude a desconectar del ruido y preocupaciones del mundo.
- Escucha música suave, que te relaje.
- Túmbate en el jardín de tu casa, de noche, y contempla las estrellas, la luna y la paz que ellas te transmiten.
- Vete un día a pasarlo con tu familia: a un parque, a un centro comercial, a la zona colonial, a la playa…
- Visita a los familiares del campo: los primos, los abuelos, los tíos… y comparte con tus seres queridos el tiempo que muchas veces no puedes darles en la semana.
- Sal a pasear solito… Camina y camina, sin prisa, sin rumbo, donde los pies te lleven, donde te apetezca.
- Lee un libro que te ayude a desconectar del ruido y preocupaciones del mundo.
- Escucha música suave, que te relaje.
- Túmbate en el jardín de tu casa, de noche, y contempla las estrellas, la luna y la paz que ellas te transmiten.
Como ves, puedes hacer muchas cosas que te pueden ayudar a no vivir agobiado y preocupado. Sólo es cuestión de buscar tiempo.
22 de febrero de 2014
La perfección
Algunos
aspiran a tener un buen carro; otros a vivir en una casa muy lujosa; los hay
que su sueño es tener mucha comida; otros desean tener mucho mucho dinero para
poder vivir bien; También algunos aspiran a estudiar una buena carrera
universitaria que les dé prestigio y puedan tener un trabajo que les reporte
muchos beneficios económicos...
Las
aspiraciones, los deseos y los sueños de la gente son múltiples y variados,
pero casi siempre, por desgracias, son aspiracines que tienen que ver con lo
terrenal, con lo mundano, con el lujo, el dinero y el confort, con el prestigio
o con la fama, con la comodidad…
Sin
embargo, en el Evangelio de hoy Jesús nos invita a la perfección. Quiere que
seamos perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto.
¿Y en qué
consiste esa perfección? –En poner por encima de todo en nuestra vida el AMOR.
Todas las
aspiraciones y sueños que enumeraba más arriba nos llevan a pensar solo en
nosotros, a convertirnos en personas egocéntricas. Pero la propuesta de Jesús
va encaminada al altruísmo, a la donació por los demás y la entrega por los
otros.
Si queremos ser auténticos y vivir al
estilo de Jesús de Nazaret, solo podemos hacerlo desde el amor a Dios y al
prójimo.
15 de febrero de 2014
Novedades, ofertas y descuentos
Hoy en día las empresas
compiten y luchan por ofrecer cosas nuevas en el mercado. Estamos cansados de
leer en muchos comercios: “Novedades”. Si se trata de ropa, nos ofrecen un nuevo
modelo, vestido, pantalón o camisa que va a la moda… Si se trata de celulares,
la novedad está en aquel teléfono que no solo te permite llaamr sino que se
conecta a internet, que tiene pantalla táctil y es más rápido… Si se trata de
un carro te ofrecen aquellos que consumen menos, que son más rápidos y más
baratos… Si se trata de una lavadora te venden la que no solo te lava, sino que
te seca la ropa, te la plancha y te la deja colocada en el armario… Ofertas,
novedades, descuentos… eso es lo que triunfa hoy.
Pero una
vez más Jesús nos viene a remover la conciencia y hacernos ver que el mensaje
que Él nos trae no es absolutamente nuevo, porque ya se había dicho en el
Antiguo Testamento. Lo que Él viene es a dar plenitud a ese mismo mensaje.
Los judíos
ya había leído en la Ley que tenían que amar a Dios y al hermano, pero se
habían olvidado. Los judíos había oído hablar de perdón, pero no lo ponían en
práctica. Los judíos sabían que iba a venir un Mesías Salvador, pero lo tenían
delante de sus narices y no lo reconocían.
Así eran
los judíos… y así somos nosotros: olvidadizos y despistados. Desde pequeños nos
hablan del amor de Dios y a las personas, pero no lo cumplimos, nos enseñan a
perdonar, pero no lo ponemos en práctica, nos presentan a Jesús como nuestro
Mesías y Salvador, y andamos por ahí con otros ídolos que nos traen “supuestas
novedades y ofertas” que en el fondo no nos dan felicidad.
Hermano y hermana, déjate impresionar por la NOVEDAD
del EVANGELIO.
25 de enero de 2014
¿Cómo pesca Francisco?
Hace un año Benedicto XVI sorprendió al mundo entero al
anunciar que renunciaba como Papa y que se abría un período nuevo para elegir a
su sucesor. Fueron momentos de incertidumbre, de búsqueda de rumbo, de
esperanza y preocupación, porque si un Papa renuncia es porque algo está
pasando.
A los pocos meses recibíamos con alegría la elección de
Francisco como Pastor máximo de la Iglesia. Y desde entonces el Obispo de Roma
no ha parado de pescar y sorprender al mundo. El que un Papa pesque y extienda
el Evangelio en la tierra no es ninguna novedad, pero que lo haga de la forma
como lo está haciendo Francisco sí que es nuevo. ¿Por qué Francisco está
convenciendo y ganándose la simpatía de todos? ¿cuál es el estilo de pescar de
Francisco? He aquí algunos detalles:
- Francisco
se muestra alegre, sonriente. Tiene un rostro amable y cercano.
- Francisco
no anda con ropajes extraños, con vestimentas de otra época.
- Francisco
anuncia y vive el Evangelio con sencillez, con un lenguaje directo y fácil de
entender para todos.
- Francisco
no huye de los periodistas y sus preguntas malintencionadas. Trata todos los
temas con respeto.
- Francisco
está abierto al diálogo con todos, sobre cualquier tema.
- Francisco
critica y exige primero a los de dentro (sacerdotes, religiosos, religiosas…)
para que seamos consecuentes con el Evangelio. A los pastores de la Iglesia les
invita a oler a oveja.
Por esto y por otros motivos podemos decir que Francisco no es solo un buen Pastor sino un buen Pescador.
6 de enero de 2014
1 de enero de 2014
Mango y Manguillo: ¿Por qué pasan los años?
Mango: Gracias, Manguillo, igual para ti.
Manguillo: Quería hacerte una pregunta: ¿Por qué pasan los años? ¿Por qué pasa el tiempo?
Mango: La pregunta te la devuelvo yo a ti: ¿Cómo se mantiene más limpia y pura el agua: cuando corre y avanza en un río o cuando se queda estancada?
Manguillo: Eso es fácil de responder: el agua se mantiene más pura y limpia cuando corre y va de un lugar a otro, porque cuando se estanca empieza a llenarse de suciedad, huele mal y acumula muchos insectos.
Mango: Pues igual te respondo yo a ti: El tiempo pasa porque es la única forma de que las personas no nos estanquemos; es la única forma de poder renovarnos y tener más vida.
25 de diciembre de 2013
Cada uno tiene su forma de celebrar la Navidad
Yo sé que el ser humano es libre y que existe una diversidad enorme a la hora de festejar cualquier acontecimiento. Yo sé que para unos la Navidad es celebrar el nacimiento del Hijo de Dios, que para otros la Navidad es sinónimo de fiesta y desenfreno, que para otros la Navidad es lo mismo que decir "todo vale", que en muchas ocasiones la Navidad se convierte en una excusa perfecta para beber y beber (y no me refiero a los peces en el río)... Pero por desgracia, lo que debería ser un tiempo de paz y armonía se convierte en un tiempo de violencia y miedo.
Les cuento todo esto, porque aunque en este país ya he visto de todo, lo que el otro día pude observar me dejó sorprendidísimo: en una parada de un semáforo había un joven vendiendo fundas para guardar el revólver, la pistola o el arma de fuego que uno tenga. Yo sé que aquí está muy extendido eso de que la gente tenga una pistola en casa (por lo que pueda pasar). Algunas personas tienen licencia de armas y otras no. Como en tantas otras cosas, las autoridades miran para otro lado y hacen como que no ven.
El que ese muchacho esté vendiendo esas fundas para armas en este tiempo de Navidad y no en otro nos debería ayudar a reflexionar para ver en qué tipo de sociedad vivimos y qué tipo de cultura promocionamos: ¿una cultura de paz o una cultura de guerra?
Ojalá y podamos vivir una Navidad en paz.
14 de diciembre de 2013
Dos cucharadas de azúcar
¿Cuántos de
ustedes han preparado un jugo de limón? – La mayoría, me imagino. Por eso todos
sabemos que para poder tomar un jugo de limón necesitamos echarle algo de
azúcar, porque si no, se nos queda precisamente “cara de limón”.
¿Por qué les pregunto esto? –Porque en
este domingo estamos celebrando lo que en la Iglesia se ha conocido
tradicionalmente como el Domingo de la Alegría, porque ya la Navidad está cerca
y todo huele a fiesta, a felicidad y entusiasmo ante la venida del Mesías.
En la vida, ya tenemos muchos tragos
amargos, muchos tragos agrios y mucha gente que vive con cara de limón. Es
gente amargada, triste, desilusionada y aburrida que contagia a los de su
alrededor y también les amarga la vida.
Por eso, necesitamos gente que
regale azúcar, quizá con un par de cucharadas es suficiente para quitar tantas
caras de limón de nuestra sociedad. Necesitamos gente que nos anime, que nos
transmita alegría y esperanza.
Les propongo que en esta
Navidad que se acerca tengamos a mano una fundita de azúcar y repartamos un par
de cucharadas allá donde estemos. Por ejemplo: dos cucharadas a un enfermo; dos
cucharadas a un vecino violento; dos cucharadas a nuestro jefe que es
insoportable; dos cucharadas a mi hijo o a mi hija que no siempre hace las cosas
como yo quiero; dos cucharadas a mi profesor o profesora que tiene poca
paciencia conmigo…
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