11 de febrero de 2012

Leprosos y homosexuales

    

     En este domingo, contemplamos cómo Jesús se encuentra con un leproso. éste le dice que quiere ser curado, y Jesús le sana.
     Los leprosos en el tiempo de Jesús sufrían la marginación, la exclusión social y el rechazo. Eran apartados de la sociedad, llevados a las afueras de la ciudad donde se iban deteriorando por fuera y por dentro, sumidos en la más absoluta soledad. Se pensaba que los leprosos sufrían esta enfermedad porque habían cometido algún pecado grave.
     Hoy en día también hay muchos leprosos, aunque no exactamente como aquellos a los que se les caía la piel (que también algunos quedan). Quiero fijarme especialmente en aquellos que se manifiestan o dicen que son homosexuales, que tienen tendencias "diferentes" a las nuestras, que sienten y aman de otra manera. Rápidamente las tachamos de raritos, de enfermos, de desviados. Y aunque no los mandamos fuera de la ciudad, sí que es verdad que socialmente quedan muchas veces marginados. Incluso a veces en la Iglesia les ponemos el veto y los apartamos, porque eso no es lo que quiere Dios. Decimos que son enfermos. ¿Qué pasa que Dios no nos ama a todos por igual? ¿qué pasa que ellos (los homosexuales) no son hijos de Dios?
     En un mundo plural como en el que vivimos, me pregunto: "¿Qué es normal y qué es anormal?". A veces los que nos consideramos normales no lo somos tanto, y aquellos a los que señalamos como "anormales" "diferentes" o "raros" son más normales que nosotros.
     Mirémonos por dentro porque todos tenemos alguna "desviación". Y miremos también el interior de los otros. Ahí es que está lo importante.
     Si alguien queda extrañado o se ofende por este comentario que hoy hago poniendo en paralelo la situación que vivían los leprosos en tiempos de Jesús y la situación que en algunos países (quizá en República Dominicana o España) viven los homosexuales, pido disculpas, pero tan solo digo lo que pienso después de leer el evangelio de hoy.

2 comentarios:

  1. felicidades por unos comentarios llenos de sinceridad,eres valiente¡¡ en un mundo lleno de hipocresia...estos nos hacen reflexionar y ver las cosas desde otro punto de vista... nos empeñamos en seguir una senda y no nos damos cuenta de que a veces esa senda termina y hay que buscar otra...¡¡saludos

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  2. soy alguien que ama a la iglesia pero veo mucha falta de coherencia jesus nunca apartaria a nadie por sus tendencias sexuales estoy enganchada a tu blog porque siempre me saca alguna emocion por primera vez entiendo a un sacerdote que habla normaaaaal

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